El Martes Santo por la tarde nuestras cuadrillas de hermanos y hermanas de trono se reúnen para trasladar la urna que servirá de alojamiento fúnebre a Nuestro Señor Yacente en su Santo Entierro y el paso de palio presidido por Nuestra Madre de la Soledad en su solemne traslado a la parroquia de la Asunción.
Un traslado de pasos procesionales y de sentimientos, ya que la Virgen de la Soledad deja su barrio por unos días para que todo Manzanares la vea con sus mejores galas en las vísperas de su salida procesional. Los vecinos la acompañan en su pequeño recorrido y así la Madre de la Soledad sigue siendo consolada por sus fieles.
El sepulcro espera la llegada del Señor que reina en los corazones de los cofrades del Santo Entierro. Tus camareros, una vez tu sepulcro arrie dentro de la Iglesia, te llevarán al altar de la Asunción para que todo Manzanares pueda besar tus divinas plantas antes de acomodarte en tu templo de madera caoba, custodiado por la cera tiniebla que hace guardia en las esquinas de tu paso.
Fotografías: D. Francisco Espinosa Maestre y D. José Mateos Fanega
14 de abril de 2010
Mudá de la urna y Traslado de Nuestra Madre de la Soledad
12 de abril de 2010
Otra vez con alegría...
Ha llegado ya ese día,
que entre palmas te adoramos.
Así recordó nuestro exaltador Juan José la llegada de este día en su pregón. Los niños son los protagonistas de esta jornada acompañando con ramas de olivo al señor que entra triufante en Jerusalén, muchos de ellos salieron delante del paso de la borriquita vestidos con atuendo hebreo.
Un cortejo que abría el estandarte de la Junta de Cofradías seguido de las representaciones de todas las hermandades de Manzanares. Una procesión que traslada a los años 50 o 60 del pasado siglo, lo único que nos hace darnos cuenta que estamos en el presente es el cambio de música militar por las melodías flamencas de la banda del resucitado.
Un día primaveral que abría las puertas del cielo después de una Cuaresma fría, oscura y mojada propia de Copenhague en vez de la meseta castellana.
Besamanos del Viernes de Dolores y Jura de Reglas
Una vez finalizada la Semana Santa de este año 2010, nos toca soñar lo vivido. Así como tener en el recuerdo los buenos momentos que hemos vivido en hermandad y darnos cuenta que otra vez la hermandad del Santo Entierro de Manzanares ha escrito una página con letras mayúsculas y en cursiva en el libro de la historia.
Para comenzar con este repaso a lo que ha sido la Semana Santa comenzamos con el último acto de vísperas, el Viernes de Dolores, con el devoto besamanos en honor a nuestra titular mariana, María Santísima de la Soledad. El altar de besamanos estuvo colocado en las dependencias de la Casa Hermandad que se vistió con sus mejores galas para este acto. Un ambiente de incienso, buena música clásica cofrade y la tenue iluminación del altar provocaron el recogimiento de los devotos de la VIrgen de la Soledad que se acercaron a besar sus benditas manos.
Se culminó este día con la Jura de Reglas de los nuevos hermanos ante nuestra Madre de la Soledad, a los que se les impuso la medalla de la hermandad, tras jurar de rodillas y ante el nuevo libro de reglas.
Fotografías: D. Francisco Espinosa Maestre y D. Juan José Jiménez de los Galanes Espinosa
7 de abril de 2010
27 de marzo de 2010
Para tenerte un día, esperando un año entero
Esperando un año entero
Quiero que llegue el viernes
Para en el palo ponerme
Y poder llevarte al cielo
Siento tu mano en mi hombro
Cuando me agarro al madero
Siento que estas a mi lado
Que eres otro costalero
Este es mi único anhelo
Quiero ser tu fiel sirviente
Y del sepulcro, caballero
Esperando un año entero
Soledad, tú no estás sola
Te consuelan y te oran
Tus hijos del Santo Entierro
Moviéndose a ritmo lento
Doce barales de escolta
Y piropos entre rezos
De los que visten de negro
La belleza no se esconde
Abran las puertas del templo
Esperando un año entero
Se oyen cornetas al fondo
Y entre el gentío esbozo
Capirotes nazarenos
Que no acuda a tu encuentro
Primavera, luna llena
Mi túnica y el silencio
24 de marzo de 2010
NOTICIA: Besamanos y Jura de Reglas
El próximo viernes de Dolores dia 26 de Marzo a partir de las 6 de la tarde en la Casa Hermandad se procederá al Solemne y Devoto Besamanos en honor de nuetra titular mariana, María Santísima de la Soledad.
Por la noche se hará el acto de Jura de Reglas de los nuevos hermanos y se impondrá la medalla de la hermandad a todos aquellos hermanos que lo soliciten.
JURA DE REGLAS
Casa hermandad Viernes 26 de Marzo
23 de marzo de 2010
Amigos cofrades
A continuación presento un test que he extraído de una página de un compañero cofrade y monaguillo de la parroquia de la Asunción, Martín Tebar, que con este cuestionario nos evalúa sobre los conocimientos de los cofrades manzanareños.
Espero que acertéis todas.
¿Cuánto sabes de la Semana Santa de Manzanares?
A continuación tienes una serie de preguntas sobre la Semana Santa de Manzanares.
¡A ver cuántas aciertas!
Muchas gracias a Martin por su test y su trabajo por la Semana Santa, a continuacion presento uno de los vídeos que ha dedicado a la Semana de Pasión manzanareña.
Pregón de la Semana Santa 2010
Redoble de tambor: fuerte al principio, decreciendo poco a poco.
Suena la primera saeta.



A Jesús, el nazareno,
al Calvario lo han llevado
pa clavarlo en una cruz.
¡Que ese camino eligió
pa redimir los pecados!
UNO: SENSACIONES --- De manera imprecisa, aunque fiel a su cita, la cercanía de la Semana Santa se hizo, una vez más, realidad en la conciencia existencial del nazareno. Para el nazareno, para el cofrade que participa activamente en la Semana Santa, para el creyente, para el que duda, para todo el que aguarda con interés la cita anual con la Semana Santa, el final del invierno está escrito en verde, preludiando un tiempo muy especial...
Quien ha vivido otras Semanas Santas con interés y fervor sabe que la que se anuncia ahora también vendrá con sus dos caras, con sus dos dimensiones. La cara pública, la que permite exteriorizar bajo el signo cofrade una religiosidad compartida. Y la cara privada, la que requiere de la introspección, la que representa el compromiso personal con las propias creencias, la que pretende actualizar la fe. Una fe que fue depositada por padres y abuelos, y que se transmite de generación en generación...
DOS: EN LA PLAZA --- El nazareno se gusta recreando el ritual. Saborea despacio la visión de la túnica extendida, recién planchada, una vez rescatada del baúl...
TRES: LA CALLE DEL CARMEN --- La procesión toma la senda del Castillo. El nazareno pisa ahora el camino más ollado, el más viejo de la población; y lo pisa a sabiendas. Las filas se estiran con timidez. El nazareno mira a sus cofrades y repara en la función, en la utilidad del hábito, y también en la del cono sobre la cabeza, el cucurucho o capirote, que otorga el perfil indonfundible del penitente. Hace sus cábalas y justifica al primero en la necesidad de identificación, de reconocimiento comunal entre los miembros de la cofradía. El segundo, el capuchón -colige para sí mismo- es sin duda una vieja y ancestral práctica, herencia relacionada conel anonimato de la penitencia; al cambiar la altura del penitente se dificulta saber quien es. La penitencia no tenía, no tiene, por qué hacerse pública, no tiene por qué darse a conocer. La tradición exite que para la semana Santa se adopte la túnica, la capa y el capirote...
CUATRO: LA CALLE DE LAS MONJAS --- Las procesiones en Manzanares -piensa el nazareno- no buscan el barrio viejo, ni la calleja estrecha de trazado irregular, que sin duda tendrían su aquel y su emoción. En Manzanares, pueblo antiguo y con un pasado enraizado como pocos en la Semana Santa, se ha buscado, sin embargo, la vistosidad de la cofradía desplegada luciendo sus pasos, sus cruces y estandartes, evitando la maniobra ajustada y el recorrido histórico. Peso si nos gusta este último, no hay marco mejor que la Calle de las Monjas...
Suenan ayes de saeta. Se mantienen durante todo el párrafo siguiente.
En las mejores ocasiones, el soniquete familiar y profundo de una saeta, arranca lentamente. El ronroneo inicial se va transformando, poco a poco, entre ayes, en canto desgarrado que se suma al conjunto de imágenes visuales, de sensaciones y recuerdos; surge así un momento único, mágico, imposible de narrar. Porque la saeta es la síntesis de la voz popular, del fervor espontáneo que nutre la Semana Santa...
Arranca el redoble de tambor: suave, desde el comienzo.
Suena la segunda saeta.
¡Ay, qué duro es el madero!
¡Qué terribles son los clavos
que atraviesan pies y manos!
¡Y qué afilada es la lanza
con la que a Cristo mataron!
Un rebullir de ojos y las sombras de las monjas tras las persianas añaden un punto de misterio al final de la calle. El cruce con la calle Villareal, antiguo límite de la población, pone fin a la magia de ese tramo del recorrido. La procesión sale de un Manzanares secular y se adentra hacia otro más reciente, más nuevo; privilegios de los pueblos antiguos...
CINCO: LA CALLE DE LA VIRGEN... SEIS: EL GRAN TEATRO... SIETE: LA CALLE DE LA VIRGEN DE LA PAZ... OCHO: LA CALLE ANCHA...
Toque de corneta.
Redoble de tambor: fuerte al comienzo, progresivamente se va suavizando.
Suena la tercera saeta.
¡Su madre...!
Mírala por dónde viene.
Mírala llena de pena.
Su hijo ha muerto en la cruz.
Y en el silencio, sus lágrimas
resbalan hasta la arena.
NUEVE Y DIEZ: SALUDO Y AGRADECIMIENTOS --- Para un manzanareño como yo, al que le enseñaron a valorar y a apreciar, a querer, la Semana Santa desde los primeros años de su infancia, y que ha mantenido viva su vinculación con ella después, ejercer el oficio de pregonero, tarea desempeñada con anterioridad por notables paisanos y algún entrañable amigo, ha sido todo un honor. Creedme si os digo que me he entregado a esta tarea, la de anticipar y pregonar la Semana Santa, por encima de toda retórica, con el mejor esfuerzo literario del que he sido capaz: el que sale del corazón. ¡ójala y lo haya hecho con el acierto que merecéis y el que la Semana Santa de Manzanares exige!...
Queda pues anunciada y pregonada la Semana Santa de 2010 ¡Que la viváis y disfrutéis con la intensidad que estas entrañables fiestas requieren!
Gracias.
Bernardo Fernández-Pacheco Villegas








